Maedhros, el Alto
Primogénito de Fëanor, sobrevivió al tormento en Thangorodrim, unió a los Noldor y acabó víctima del juramento que había pronunciado.
Nelyafinwë, conocido como Maedhros, fue el mayor de los siete hijos de Fëanor y Nerdanel. Alto, de cabello rojizo heredado de su madre y de ánimo más templado que el de su padre, juró en Tirion como sus hermanos recuperar los Silmarils a cualquier precio. En Losgar fue el único que se negó a quemar los barcos con los que Fingolfin y los suyos esperaban cruzar el mar.
Tras la muerte de Fëanor, Morgoth le tendió una trampa con la excusa de negociar. Lo capturó y lo encadenó por la muñeca derecha a un precipicio de Thangorodrim. Allí lo encontró su amigo Fingon, que con la ayuda de Thorondor, señor de las águilas, llegó hasta él. Incapaz de romper la cadena, Fingon le cortó la mano para liberarlo.
Recuperado, Maedhros renunció a reclamar el trono de los Noldor y lo cedió a su tío Fingolfin para cerrar la herida entre las casas. Aprendió a luchar con la mano izquierda, defendió la marca del este desde la colina de Himring y formó la Unión de Maedhros, la gran alianza de elfos y hombres que fracasó en la Nirnaeth Arnoediad por la traición de los orientales.
El juramento lo arrastró después a las matanzas entre elfos de Doriath y de las Bocas del Sirion. Al final de la Primera Edad robó junto a Maglor los dos Silmarils que quedaban en el campamento de los Valar, pero la joya le quemó la mano y comprendió que ya no tenía derecho a ella. Desesperado, se arrojó con el Silmaril a una grieta de fuego.