TEST DESCACHEO
Prueba punto focal 138546 - copia sin tocar la principal
ecuperar un ecosistema marino no consiste únicamente en devolver especies o vegetación a una zona dañada. También hay que saber cómo responderá ese entorno al aumento de las temperaturas, la contaminación, la pesca, otras presiones humanas o futuros cambios climáticos. Con ese objetivo nace MORSE, Models Supporting Practical Restoration Of Habitats In Europe’s Seas, un proyecto europeo que utilizará modelos científicos para ayudar a administraciones y gestores a decidir dónde actuar, qué medidas aplicar y cuáles tienen más posibilidades de funcionar a largo plazo.
El problema actual es que muchas iniciativas de restauración marina siguen siendo locales y fragmentadas, y en algunos casos están diseñadas a partir de condiciones ambientales del pasado que ya están cambiando. MORSE pretende incorporar ese nuevo escenario climático a las decisiones de conservación.
Los investigadores trabajarán además directamente con administraciones, responsables de espacios marinos y otros profesionales mediante talleres y demostraciones.
Para hacerlo combinará modelos de ecosistemas y clima con información sobre las distintas presiones humanas, herramientas de planificación espacial y conocimiento aportado por gestores y actores locales. Así será posible comparar distintas opciones, desde reducir impactos humanos hasta restaurar activamente un hábitat o establecer nuevas áreas marinas protegidas.
“Combinar modelos de ecosistemas, escenarios futuros y conocimiento ecológico permitirá evaluar rigurosamente distintas opciones de restauración”, explica Maria Bas, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC). El objetivo es facilitar decisiones más informadas y capaces de adaptarse a los cambios que experimente el Mediterráneo.
El proyecto prestará especial atención a hábitats esenciales para la biodiversidad marina, entre ellos las praderas de fanerógamas marinas, los bosques de kelp y los arrecifes coralígenos.
También te puede interesar
Lo último