Tecnología en positivo: una vuelta al cole también digital
El comienzo del curso es también una oportunidad para acompañar a niños y adolescentes en una realidad que ya forma parte de su día a día: estudiar, comunicarse y relacionarse en un entorno cada vez más digital.
Mochilas preparadas, nuevos horarios, libros, apuntes y vuelta a las aulas. Pero la vuelta al cole de hoy incluye también ordenadores, móviles, plataformas educativas, búsquedas en Internet e incluso herramientas de inteligencia artificial.
La tecnología se ha convertido en una parte más de la vida de niños y adolescentes y, por eso, el comienzo del curso puede ser también un buen momento para mirar la cara buena de lo digital y las oportunidades que ofrece cuando se utiliza con conocimiento, seguridad y criterio.
Desde Movimiento Azul de Movistar ponen precisamente el foco en esta idea: más allá de saber manejar un dispositivo, la educación digital pasa por adquirir herramientas que permitan desenvolverse de forma responsable en un mundo conectado.
Mucho más que saber utilizar una pantalla
Saber utilizar un móvil, una tableta o un ordenador es solo una parte de las llamadas competencias digitales.
También entran en juego cuestiones como proteger la información personal, reconocer fuentes fiables, entender las consecuencias de lo que publicamos o comunicarnos de forma respetuosa en Internet.
El pensamiento crítico tiene aquí un papel especialmente importante. La enorme cantidad de información disponible hace necesario aprender a distinguir hechos de opiniones, comprobar la credibilidad de una fuente y contrastar contenidos antes de darlos por ciertos.
Y ese aprendizaje digital no sustituye al tradicional: puede integrarse en las diferentes asignaturas y desarrollarse con el acompañamiento de los docentes.
Una vida digital que continúa fuera del aula
Redes sociales, videojuegos, chats, vídeos y aplicaciones forman parte de la vida cotidiana de muchos adolescentes. Por eso, Movimiento Azul plantea abordar esa realidad desde el diálogo y la autonomía progresiva, poniendo atención a aspectos como la privacidad, las contraseñas, la información que se comparte o la huella que pueden dejar fotografías y comentarios publicados en Internet.
Encontrar un equilibrio entre las pantallas, el descanso, la concentración y otras actividades es otra de las cuestiones que forman parte de una relación saludable con la tecnología.
El objetivo no pasa necesariamente por presentar el entorno digital únicamente desde sus riesgos, sino por ayudar a niños y adolescentes a comprender cómo funciona y tomar decisiones cada vez más conscientes dentro de él.
Y ahora, también inteligencia artificial
A todo ello se ha sumado en los últimos años un nuevo elemento: la inteligencia artificial generativa.
Niños, adolescentes y jóvenes ya recurren a estas herramientas para buscar información, resolver dudas, revisar trabajos o realizar tareas relacionadas con sus estudios. Un estudio citado por Movimiento Azul señala precisamente que la búsqueda de información y la resolución de cuestiones complejas se encuentran entre sus usos más habituales.
La cuestión no es únicamente si la inteligencia artificial estará presente en la educación, sino cómo puede utilizarse para aportar valor sin sustituir el proceso de razonamiento del estudiante.
Una IA puede, por ejemplo, plantear preguntas sobre un tema, preparar ejercicios de repaso, ayudar a practicar una exposición oral o señalar puntos débiles de un trabajo. En estos casos, la herramienta no tiene por qué ofrecer directamente una respuesta: puede servir para que el alumno reflexione, compruebe lo que sabe y encuentre por sí mismo una solución.
El enfoque que recoge Movimiento Azul busca precisamente que estas tecnologías complementen la enseñanza humana y favorezcan la autonomía y la resolución de problemas, en lugar de convertirse en un atajo que elimine el esfuerzo necesario para aprender.
La cara buena de la tecnología también vuelve al cole
Familias, centros educativos y docentes continúan siendo fundamentales en ese proceso. La tecnología puede sumar nuevas herramientas, nuevas formas de explorar contenidos y nuevas oportunidades, pero siempre dentro de un aprendizaje acompañado y consciente.
En definitiva, esa es también la cara buena de la tecnología: aprovechar todas sus posibilidades sin perder el criterio, la curiosidad ni el pensamiento propio.
Para quienes quieran profundizar en estas cuestiones, Movimiento Azul de Movistar cuenta en su web con más contenidos y recursos sobre educación, adolescencia, competencias digitales, inteligencia artificial y uso positivo de la tecnología, pensados para acompañar a las familias en un entorno digital que cambia constantemente.
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